Nunca estado casada Daria 38 y.o., de Zaporizhia ID 846914
Sobre mí
No siempre soy fuerte, pero siempre intento ser valiente. A veces tengo miedo de cambiar algo, a veces dudo durante mucho tiempo, pero sigo dando un paso adelante porque para mí es importante sentir que crezco y no que me quedo quieta. Tengo un corazón blando, pero estoy aprendiendo a protegerlo con suavidad, sin crueldad, pero con confianza. La cálida luz de una lámpara por la noche, el té con miel, la música que parece hablarme. Me encantan las conversaciones largas cuando las palabras fluyen con calma y sinceridad. Me río mucho, a veces lloro sin motivo, pero siempre encuentro fuerzas para recomponerme y seguir adelante.
Creo que la vida no tiene por qué ser perfecta, sólo tiene que ser real. Y quiero vivirla exactamente así: con calidez, con sinceridad, con amor por mí misma y por la gente que me rodea.
Pasatiempo
Para ser sincera, mi afición es un poco extraña, pero me hace feliz. Me encanta crear "pequeños mundos". Colecciono diversos objetos atmosféricos: libros viejos con páginas amarillentas, retazos de tela, flores secas, botellitas de cristal, cordones, postales, llaves sin cerradura. Y luego creo composiciones en miniatura a partir de ellos, como escenas de otra historia.
MásAcerca del socio (age 25 - 80)
Cuando pienso en mi futuro hombre, no me imagino a un perfecto héroe de película. En cambio, me imagino a una persona real, cansada tras un día duro, con un inesperado sentido del humor, con sus debilidades, pero con una gran fuerza interior. Es el tipo de persona con la que no tengo que fingir ser mejor de lo que soy. Puedo reír a carcajadas, estar en silencio durante largos periodos, a veces discutir, a veces hacer las paces, pero siempre estar ahí.
Quiero que sea amable. No una amabilidad ostentosa, sino una amabilidad tranquila: que me apoye sin pedir nada a cambio. Quiero que tenga un gran corazón capaz de amar y una mente que comprenda. Quiero que valore más el calor interior que la brillante cáscara exterior de la vida.
Me lo imagino a veces haciendo cosas estúpidas sólo para hacerme sonreír, discutiendo conmigo por principios, pero al final abrazándome primero. Me lo imagino sintiéndose orgulloso de mis pequeñas victorias y no marchándose cuando estoy pasando por un mal momento. Me sentiré en paz con él, como en casa. Y divertido, como un viaje. Y segura de ti misma, como cuando por fin has encontrado "a la persona indicada".
No espero que me cambie la vida. Quiero un hombre con el que podamos cambiarla juntos, paso a paso, con amor, respeto y la sensación de que tenemos una historia muy larga y real por delante.