Soltera Tais 28 y.o., de Sao Paulo ID 645808
Sobre mí
El marketing es mi trabajo, coquetear con la vida es mi talento.
Trabajo en marketing, así que sí - sé cómo funciona la atención. Y no, no voy a manipularte. Prefiero la química que se produce de forma natural.
Soy femenina, juguetona, emocionalmente consciente y un poco traviesa (de la buena). Me encantan las conversaciones profundas, las bromas tontas, el contacto visual que dura un segundo más de lo necesario y los momentos que te hacen pensar: "Vale... esto se siente diferente"
Puedo ser dulce y comprensiva, pero también bromeo. Me río con facilidad, escucho con atención y sé cuándo ser suave, y cuándo robarte la última patata frita del plato sin preguntar.
Me gustan los detalles bonitos, la buena energía, las conversaciones significativas, los planes espontáneos y los hombres que saben lo que quieren. No hago drama, actos de desaparición, o ping-pong emocional. La paz es sexy. La consistencia es más caliente.
Pasatiempo
- psicología & observar a la gente (puramente para la investigación 😉)
- bailar
- proyectos creativos e ideas de marca a las 2 a.m.
- viajes por carretera, cenas acogedoras y debates juguetones
- buen vino, mejor compañía
- reír hasta que sea un poco inapropiado
Advertencia: Te animaré, te desafiaré y te haré olvidar por qué las citas nunca fueron aburridas.
Acerca del socio (age 35 - 65)
Tienes confianza en ti mismo, has madurado emocionalmente y te sientes cómodo siendo un hombre. No necesitas juegos para sentirte poderoso - tu presencia hace el trabajo.
Sabes cómo comunicarte, mantienes tu palabra, y no tienes miedo a la conexión. Estás harto de charlas superficiales y de mujeres que realmente no te ven.
Quieres atracción, afecto y compañerismo, no caos. Disfrutas de una mujer juguetona, inteligente, leal y realmente interesada en ti, no sólo en la idea de una relación.
Si puedes coquetear sin ser espeluznante, liderar sin controlar y reírte de ti mismo, nos llevaremos peligrosamente bien.
Puntos extra si eres curioso, amable y sabes que la verdadera química se construye, no se fuerza.